Puede pasar a cualquier persona, ver un precioso gato con muchas ganas de mimos o un perro que parece que mueve la cola especialmente para ti, enamorarte de un animal es muy fácil, y compartir tu casa con un peludo tiene muchos puntos a favor, pero hay que saber también los que tiene en contra.
El hecho de que quieras adoptar un animal de un refugio ya te hace ser más responsable y humanitaria, pero solo si has meditado bien.
¿Por qué quieres compartir tu vida con un animal?
No hay que hacerlo por un capricho, hay que pensar en sus 10, 15 o incluso 20 años de vida.
¿Tienes tiempo?
Los animales no pueden ser ignorados, porque estés cansado u ocupado, necesitan agua, comida, ejercicio y cariño.
¿Puedes mantenerlo?
Los costes a mantener un animal son elevados
- Gastos obligatorios: comida, correa, collar, arnés, juguetes, chuches, microchip, cita de verterinario, vacunas, elementos de higiene, desparasitación (interna y externa).
- Gastos probables: medicación, vista al veterinario por accidente o enfermedad, adiestramiento.
Pulgas, muebles mordidos o arañados, emergencias de salud...
Tiene que hacer sus necesidades al día, no a la semana, lo que supone bajarlo a la calle en cuanto lo necesite si no quieres tener la casa llena de sus necesidades.
Sueltan pelo y hay que bañarlos y peinarlos.
¿Puedes tenerlo donde vives?
Es necesario tomar la decisión en familia, y que estén de acuerdo hasta los vecinos, ya que hay algunos vecindarios que no los permiten.
¿Tu ritmo de vida es el adecuado?
"Perro pequeño por tener piso pequeño"✖✖ el tamaño del animal no debe elegirse según el piso.
Por último, pensar si estás preparado para mantener y cuidar al animal durante el resto de su vida, cuando lo coges te estás comprometiendo a cuidarlo toda su vida.
Es una larga lista de preguntas pero si pasas por un albergue te darás cuenta de que es necesario hacerlas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario